Después de más de un año sin coger un pincel en las manos por causas que no viene al caso explicar aquí, con este cuadro al fin me decidí. No soy tan presuntuosa como para pensar que tengo algo importante que decirle al mundo a través de la pintura ni tan ciega como para ver que me falta mucho que aprender y descubrir pero ¡qué le voy a hacer!, si no pinto me falta algo y, ciertamente, necesito expresarme a través de la pintura. La pintura me sirve de terapia, de juego, me obliga a pensar, a concentrarme, me abre la mente, me trasporta a otros mundos. ¿Habéis probado? Este cuadro está realizado sobre un tablero de madera contrachapada de 70X50cm. Utilicé diversos materiales: pintura acrílica comercial, sacos de cuerda, cola y números de caucho. Los sacos son reciclados. Los utilizaba mi padre para envasar alubias; los números también los utilizaba para marcar los sacos y ponerles la fecha. Aquí donde la veis, esta composición abstracta es un autorretrato emocional. Lo...
Me encanta tu trabajo!, disfruté mucho de navegar por tu blog.
ResponderEliminarHola Andrea: me alegro mucho. Saludos y muchas gracias.
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