domingo, 28 de octubre de 2018

Composición abstracta. Témperas


En mi post anterior hablaba del uso del gouache (pintura al agua) que aquí en España llamamos témperas, de lo práctico y cómodo que resulta su uso en determinadas circunstancias.

Las témperas son pinturas con cuerpo, opacas, cubrientes que consisten en pigmento molido y aglutinado con  goma arábiga o algún tipo de plástico y que se disuelven con agua.

Debido a que en su composición también añaden el blanco, son pinturas sin brillo, opacas, que permiten composiciones sólidas en las que se puede aplicar un color claro sobre otro oscuro, cosa que no puede hacerse con las acuarelas que también son pinturas al agua.

Con ellas podemos realizar temas muy elaborados. Tal es así que ya fueron utilizadas en la Edad Media por los ilustradores de manuscritos.
Hoy día las utilizan mucho los diseñadores para conseguir superficies muy limpias y planas, fáciles de reproducir luego mecánicamente.

Además de limpias y cómodas son muy asequibles. Un equipo para pintar con témperas solo requiere unos  botecitos de los colores primarios: carmín, azul y amarillo mas el blanco y el negro y unos pocos pinceles, además de trapos y recipientes para el agua y las mezclas.

El soporte puede ser cualquier papel (yo utilizo mucho los de envolver que usan en las tiendas antiguas de comestibles), tabla, arpillera...
También podemos utilizar cartón pero en este caso, conviene darle antes una mano de cola para que la pintura resalte.

Pues nada, aquí he dejado para ilustrar este pequeño texto, un dibujo realizado por mi con témperas sobre papel. Como puede observarse, la superficie roja es completamente plana. Los tonos verdosos por el contrario están muy diluidos.  Espero que os guste.

jueves, 11 de octubre de 2018

Noche y día


Hoy quiero hablar del juego tan grande que da el uso del gouache.
Yo tuve una época en la que andaba siempre con muchas prisas, poco tiempo y poco espacio para ponerme a pintar así que para quitar "el mono" me aficioné a los gouaches.

No desprenden olores fuertes como el aguarrás y el óleo por lo que puedes usarlos en una habitación cerrada sin problemas.

No necesitas caballete pues pintas sobre cartulina o papel encima de cualquier mesa.

Secan enseguida por lo que en poco tiempo, puedes dejar los trabajos recogidos sin que molesten por ahí.

Al disolverse con agua, limpias pinceles y demás útiles en un santiamén.

En fin, muchas ventajas para situaciones complicadas. Yo pinté muchos que mas adelante, ya con tiempo y espacio, he utilizado como inspiración para cuadros al óleo más acabados.


Para este óleo por ejemplo, me sirvió de base el gouache de arriba. No se parecen mucho pero es que, si algo odio es repetir lo mismo. A eso si que no le veo ningún sentido.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Depredador


Este dibujo es de hace muchísimos años, nada menos que del 89 pero revisando las carpetas me lo he encontrado y me he quedado sorprendida de lo bien que refleja desde mi punto de vista, de forma alegórica, claro, la situación que estamos viviendo ahora mismo en este país.

Esa es la razón por la que lo muestro aunque solo es un apunte realizado con pinturas gouache sobre cartulina blanca sin mayores pretensiones.

domingo, 2 de septiembre de 2018

Saber parar


En esto de la pintura (como en todo, supongo), ¡qué importante es saber cuándo tiene uno que parar, cuándo tienes que retirarte y dejar que la obra que ya tiene vida, la viva sin alteraciones.

Yo reconozco que esto es algo que no se me da muy bien.
Consigo algo que me gusta y, en vez de dejarlo así e iniciar algo nuevo en otra tabla o en otra tela, empiezo a pensar: ¿y si...? y sigo, y sigo hasta que de pronto, me encuentro con algo entre manos que ya no tiene nada que ver con la idea original.

Esto es lo que pasó con esta pequeña tabla que comenzó siendo un apunte sencillo, alegre, fresco y ligero y acabó siendo algo compacto, pesado y hasta un poco deprimente.

Comencé tratando una tabla con acrílico mezclado con arena de río para darle textura con la idea de pintar sobre esa base otra cosa pero tenía encima de la mesa la copa y el frutero y me dio por hacer un apunte rápido, sin dibujo previo, dibujando directamente con el pincel y acrílico (esta vez sin arena)  diluido en agua. Me gustó.

Y luego, pensé: ¿y si....? Y seguí. En la foto siguiente se ve el resultado.

Creo que de todo esto, lo interesante puede ser observar cómo con el mismo pretexto (la copa y el frutero) pueden expresarse muchísimas cosas diferentes. Por eso siempre he considerado que el tema, el pretexto, es lo de menos.




miércoles, 4 de julio de 2018

Composición. Comprender una pintura abstracta.


Sobre una tabla cuadrada de 20 cm x 20 cm realicé esta pequeña composición con acrílicos y recortes de periódico.

Utilicé dos parejas de complementarios: malva - amarillo pálido y  azul -naranja, para obtener armonía cromática.

Los apliqué de forma muy tenue para que el conjunto resultara muy suave y discreto.

Sobre ese fondo, creé un foco de atención con el cuadrado negro que contiene el número, de forma que dicho número se convierte en el protagonista de la composición. Al mismo tiempo, conseguí con ello un contraste de valores (claro - oscuro). Sin este contraste, el resultado habría sido monótono y blando.

Me ayudó a conseguir el equilibrio final de la composición, la diferencia de espacio que ocupa uno de los colores de cada pareja con respecto al otro (mucho - poco, mucho -poco)

La colocación de los elementos de atención en diagonal, le dan a la composición un movimiento circular: vas de uno a otro sin que el ojo se salga del cuadro, girando en torno al centro.

Con esta explicación técnica quiero hacer ver a aquellas personas que no entienden o ven mérito alguno en una pintura abstracta, la reflexión y el estudio que se lleva a cabo para realizarla.