lunes, 14 de agosto de 2017

Formas suspendidas en el espacio



Nunca he podido presumir de ser una persona con gran seguridad en si misma. Es por eso que siempre me he debatido entre lo que me dijeron que estaba bien, lo que los demás piensan que está bien  y lo que a mi me parece que está bien.

Afortunadamente, suele ganar la tercera opción, pero la lucha me deja a veces exhausta y me obliga a pasar una temporada alejada de los pinceles y de los colores.

Cuando comencé a aprender y a familiarizarme con esto de la pintura, hice, como es de suponer, lo que mis profesores me indicaban pero aquí tuve la grandísima suerte de contar, entre ellos, con alguno que jamás me obligó a copiar una lámina o cuadro ajeno y por el contrario, me animó a ser yo misma y alimentó mi creatividad proporcionándome, eso sí, conocimiento de las técnicas.
La pena que siempre he tenido es que aquello duró menos de lo que yo habría deseado por lo que después, he tenido que apañármelas como he podido y ser en muchas cosas autodidacta.

En momentos de inseguridad, hago cuadros figurativos porque me resultan más fáciles y me parece que le gustan más a las personas que me importan, que los "entienden" mejor pero superadas esas pequeñas crisis, vuelvo a lo mío que son las composiciones abstractas en las que persigo sobre todo la armonía y equilibrio.

Sé que es un tipo de pintura que no todo el mundo está en disposición de comprender, disfrutar, sentir o amar pero es la que a mi me satisface, así pues, aquí va otra muestra de lo mismo.

Que el que quiera o pueda, disfrute con ella. Se trata de un acrílico sobre tablero de madera de 60 x 60.

martes, 8 de agosto de 2017

Reflejos a través de la ventana. Tintas


Los reflejos y sombras que proyecta la luz cuando penetra por la ventana siempre ha sido un motivo de inspiración para mi.
Tengo bastantes cuadros y láminas con ese tema pero siempre plasmado de forma diferente.

Esta lámina de hoy la realicé con tinta china de colores y pincel de marta, sin dibujo previo.

La tinta china, al igual que los óleos y otras pinturas, es más o menos transparente u opaca dependiendo del color.
Yo suelo utilizar solamente los tres primarios: carmín, azul y amarillo más el blanco y hacer mezclas con ellos.

El blanco es muy opaco por lo que si se quiere un color nítido y transparente pero muy claro, es preferible diluirlo con agua en vez de mezclarlo con blanco pues éste nos da como resultado colores apastelados.
Para los tonos claros, yo utilicé las dos opciones: blanco y agua.

domingo, 30 de julio de 2017

Bodegón


Este dibujo fue realizado sobre papel de estraza de color gris.

Me gusta mucho este papel para trabajar con  témperas o gouache porque presenta una textura ligeramente áspera, mate y muy absorbente que te permite acabados planos como los que yo buscaba.

Lo he titulado "bodegón" porque el motivo que me lo inspiró fue un conjunto de  botellas y jarrones sobre una mesa.

Persigue un juego de contrastes vivos en una composición circular en la que todo gira en torno a un núcleo central

martes, 18 de julio de 2017

Paraguas en un rincón

Paraguas en un rincón (Óleo sobre lienzo)

Hace muchos días que no subo nada al blog pero no creáis que ha sido por falta de cosas que mostraros, lo que ocurre es que ¡cómo se me pasa el tiempo! sobre todo ahora, con días largos y hermosos para pasarlos fuera disfrutando del campo, el mar, el sol y ¿por qué no? de la lluvia.
Estos paraguas pertenecen a mi época más rabiosamente "fauvista" y se les nota ¿verdad?

El fauvismo (de "fauve", fiera) fue un movimiento artístico francés que se desarrolló a principios del siglo XX y cuyo representante más conocido fue Henri Matisse cuya obra adoro y al que dedicaré algún día una entrada en exclusiva.

Este movimiento se caracteriza fundamentalmente por el uso del color que se convierte en el protagonista indiscutible de la obra pictórica pasando los demás aspectos a un plano secundario.

Los fauvistas prescindieron del claroscuro, la perspectiva... e intentaron con solo el color conseguir profundidad, volumen, etc... y lo utilizaron muy vivo y plano, buscando con él contrastes armoniosos pero muy fuertes. Contrastes que transmitieran sentimientos y emociones.

Para mi, lo más importante fue esto: que consiguieron desligar el color de la realidad: un sol no tenía por que pintarse amarillo, podía ser verde o de otro color en función de la expresión, el sentimiento y la composición buscadas por el autor.

lunes, 3 de julio de 2017

Interior con botella


Al principio, aunque cueste trabajo creerlo, fue un dibujo realista: una estantería con libros y carpetas en el estudio, una botella encima de la mesa...

La luz entraba a raudales por la ventana y empecé a marcar sobre el dibujo, las sombras que formaba  en la pared, en los muebles, en el suelo...

Luego comencé a simplificar, a eliminar lo que sobraba en la composición, a limpiarla de líneas discordantes o innecesarias y al final, quedó lo que veis que a mi personalmente me satisface bastante y con eso me conformo.

Prácticamente todo el cuadro está trabajado con "reservas" (ya hablé en una entrada anterior sobre esta técnica) que dio como resultado un cuadro muy geométrico, con líneas muy marcadas, al estilo constructivista.


Para hacer la reserva utilizo, como se ve en la foto, tiras de papel adhesivo. La pintura sobre la que se aplica, tiene que estar seca y lo mejor es arrancar la tira nada más depositar el nuevo color.

Para neutralizar la frialdad que podría comunicar tanta línea recta, utilicé una gama de colores cálida y suave con predominio de amarillos y naranjas muy matizados y algo de azul como complementario para crear contraste.

Está  pintado con óleos sobre lienzo.